Desratización

Controlar oportuna y eficazmente la presencia de roedores es una tarea que requiere no sólo de aplicadores expertos, sino también de un cabal conocimiento de la conducta de los diferentes tipos de roedores que conviven con el ser humano: Mus musculus – Rattus rattus – Rattus norvergicus y ratones silvestres, entre ellos el Colilargo (Oligoryzomys longicaudatus). La gran gama de enfermedades causadas al ser humano y daños económicos producidos por estos tipos de roedores, justifica cualquier esfuerzo por realizar un oportuno control de su población.

La tecnología actual nos proporciona una variedad de opciones para controlar a los roedores en el exterior e interior de las instalaciones.

Objetivos:
Prevención y control de la población de roedores en las instalaciones de la empresa.

Metodología:
Consiste en la instalación de cebos rodenticidas, trampas pegajosas y/o trampas de captura viva, en los lugares en que la población murina   pueda estar presente.

Lugares:
– En interior  de instalaciones, si es necesario se instalan Trampas de   captura viva y/o Trampas pegajosas.
– En exterior de instalaciones: Estaciones cebaderas con rodenticida. En el cerco perimetral y en el perímetro de las instalaciones se utilizan tubos cebaderos o  cajas cebaderas con llave maestra, según los requerimientos del cliente.

Dispositivos de control:

– Trampas:

Trampas de captura viva:
Estas trampas serán ubicadas, si es necesario,  en interior de las instalaciones.
A estas trampas se le realiza la inspección y limpieza, por Esam, en cada visita
Estas trampas adjuntan una tarjeta de control que incluye fecha de la última inspección. A cada trampa, además, se le puede adicionar un bloque parafinado como placebo, es decir, “sin veneno”. En caso de que algún animal (roedor) cayese en la trampa, y no se encuentre un aplicador  de Esam Ltda., éste debe ser retirado por personal de la empresa cliente.
Estas trampas serán proporcionadas por Esam Ltda.; y sólo tendrán un costo para la empresa cliente, por reposición, ya sea debido a pérdida o por  destrucción de ellas.

Trampas pegajosas:  
Estas son una herramienta versátil para ciertas áreas, sin embargo se reduce mucho su uso en áreas sucias o mojadas, cuando el roedor cubre su cuerpo con polvo, grasa o agua este pasará por las trampas sin ser atrapado.
En sectores limpios, bodegas de materia prima, producto terminado, etc., se utilizarán las trampas pegajosas, las que adjuntan una tarjeta de control que incluye fecha de la última inspección. A cada trampa se le adiciona un bloque parafinado como placebo, “sin veneno”. En caso de que algún animal (roedor) cayese en la trampa, y no se encuentre un aplicador  de Esam Ltda., éste debe ser retirado por personal de la empresa cliente.
Las casillas metálicas serán proporcionadas por Esam Ltda.; y sólo tendrán un costo para el cliente en caso de reposición, ya sea por pérdida o  destrucción de ellas.

Estaciones cebaderas con rodenticida:

Generalidades
La finalidad es crear 2 (dos) cordones sanitarios, uno en perímetro exterior de las instalaciones y el otro, en el cerco perimetral del recinto.
En perímetro de las instalaciones, los cebos se colocan en Estaciones cebaderas con o sin llave, ancladas y rotuladas con su número de identificación en la pared, a una altura visible.
En el cerco perimetral, los cebos se colocan en tubos cebaderos  de 25 a 30 cm, de largo, ancladas al piso, y rotuladas con su número de identificación en la pared, a una altura visible.
Cada estación cebadera indica que se trata de “veneno”, raticida anticoagulante,  que el antídoto es “Vitamina K1”, nombre de la empresa aplicadora, dirección, teléfono y correo electrónico.
Las estaciones cebaderas plásticas con llave y los tubos cebaderos que se instalan son proporcionados por Esam Ltda.; y sólo tienen un costo para el cliente por reposición, ya sea por pérdida o  destrucción de ellas.

Cebos Rodenticidas:
Se utilizan rodenticidas anticoagulantes de alta palatabilidad, con efecto retardado que no provoca aversión al cebo. Son los más recomendados por su seguridad, ya que interfieren con la coagulación normal de la sangre de los roedores, produciéndoles una hemorragia interna y poco a poco causándoles la muerte.
Son de acción lenta, por lo que los roedores tardan varios días en morir, evitando así causar rechazo por parte de otros roedores de la comunidad.
Se utilizan formulaciones como bloques parafinados de aproximadamente 20 gramos, Pellet, Pasta, Líquido y Polvo inserto en una ración especialmente preparada para mejorar la palatabilidad (No se utilizan bloques fraccionados ni minibloques).
Todos los cebos rodenticidas se colocan dentro de bolsas plásticas para
mantener su buen estado y palatabilidad durante el tiempo que permanezcan en el lugar. Además, para evitar que sea intervenido completamente por otros agentes, como por ejemplo, insectos y babosas (sistema avalado por laboratorios).

 Número y disposición de cebos:
El número y disposición de cebos, se establece en la primera visita, y después de analizar el entorno, el manejo de basura, época del año y otros factores, que determina  la distancia  que va a quedar uno de otro y en que sectores serán instalados.

Método de determinación de grado de infestación:
El grado de infestación se determina en cada visita, según el porcentaje de consumo de cebos de parte de los roedores. La escala es la siguiente:
Entre 1 y 10% de consumo, el Grado de infestación es Bajo
Entre el 11 y el 49% de consumo, el Grado de infestación es Medio
Sobre el 50% de consumo, el  grado de infestación es Alto.

Monitoreo:
La frecuencia de los monitoreos puede ser de semanal a mensual, según las necesidades del lugar. Esta frecuencia que se defina se recomienda para mantener una población de roedores controlada. Esto debe ir acompañado con medidas sanitarias y física-mecánicas óptimas. Por otra parte, utilizando el gramaje de cebo por cebadero (20 g app., ej.:un bloque completo) y velando por que las zonas críticas estén cubiertas, es suficiente realizar una frecuencia quincenal o mensual.

En cada visita se realiza una revisión de todos los cebos instalados, se verifica la existencia de madrigueras, y se procede a reponer los cebos que hayan sido consumidos, parcial o totalmente, o que se encuentren en mal estado.

Se registra, por escrito, las causas por las cuales se realizaron reposiciones de cebo rodenticida. Para esto se utiliza el formulario “orden de trabajo”.